La radiografía es una técnica de imágenes de rayos X que permite visualizar la estructura interna de un objeto. La absorción de rayos X depende de la densidad y la composición de las distintas piezas del objeto, lo que da lugar al contraste en la radiografía.

La radiografía fue la primera técnica desarrollada con rayos X. De hecho, uno de los primeros experimentos realizados por Röntgen poco después del descubrimiento de los rayos X fue obtener una imagen de la mano de su esposa. Las aplicaciones médicas de la radiografía hicieron que esta técnica creciera en los siglos XX y XXI, y aún es una herramienta potente que se utiliza ampliamente en hospitales de todo el mundo. 

Además, la radiografía se emplea en la ciencia de los materiales como la técnica básica en la que se basa la tomografía computarizada.